Como afrontar la desinformación
Como afrontar la desinformación
Desinformacion

El impulso tecnológico que ha vivido el mundo en la última década cambio las formas en que nos llega la información. Lo que en otrora tenías que esperar al diario escrito por las mañanas, o estar al pendiente de los horarios del noticiero por la tv para enterarte de las ultimas noticias. Hoy en la actualidad, en cualquier momento del día, basta unos segundos revisando el móvil, refrescar la sección de noticias de tu red social favorita y ya estas actualizado con las últimas novedades que suceden alrededor del mundo.  

Esa rápida respuesta a tanta información nos convirtió de forma inconsciente en consumidores asiduos de esta. Necesitamos estar constantemente revisando las notificaciones y saber los últimos acontecimientos del momento como si se tratara del aire que respiramos.

“Si hay algo peor que la ignorancia, es la desinformación”. 

Esta hambre colectiva de información genera lo que se conoce como el síndrome de FOMO (fear of missing out). Qué es una ansiedad que te genera la necesidad compulsiva de estar conectado al móvil viendo las notificaciones o actualizando tus redes sociales. 

Esto se convierte en un problema cuando esa información que consumimos es falsa, de dudosa procedencia o como la llamaremos de ahora en más, desinformación.  

“Si hay algo peor que la ignorancia, es la desinformación”. 

La desinformación o manipulación mediática, es información falsa que se difunde para engañar a un colectivo de personas. Puede mostrarse en diferentes formas, desde imágenes, videos, publicidad, estadísticas, o lo más común, noticias. 

Los fines de esta van desde reforzar alguna idea política o social, desprestigiar la imagen de alguna persona, sembrar miedo en la sociedad o por simple y meramente ocio. Inclusive, imágenes o videos con contenidos generados a manera de sarcasmo en muchos casos pasan también por desinformación, ya que las personas más incautas toman estas bromas como ciertas. 

Las noticias falsas, sin fundamentos o rumores, se comparten muchísimas veces más que noticias reales o verificadas.

Sabiendo esto, y viendo la cantidad de información a la que somos expuesto a diario a través de nuestro móvil, ordenadores, o tv. Es común ser vulnerables a esa desinformación, o como se le conoce en la jerga de internet: fake news.

 

Fake News 

Animación por: Bamdad

Cuando se habla de fake news se quiere decir que la noticia o información es falsa o de procedencia poco confiable.  

Ahora que ya entramos en contexto, según un estudio del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) en el que recopilaron información de la red social Twitter durante un período de tiempo de 10 años, llegaron a la conclusión de que las noticias falsas, sin fundamentos o rumores, se comparten muchísimas veces más que noticias reales o verificadas. Estos números aumentaban significativamente cuando de temas políticos se trataba.  

Aparentemente el público en general le emocionan más las acusaciones o rumores falsos que hagan sobre algún famoso o político, que el aburrido pero importante descubrimiento científico de un grupo de jóvenes universitarios. 

El inconveniente de todo esto no es que existan medios que generan contenido de desinformación, la raíz del problema recae en los usuarios que lo comparten. 

La tragedia al igual que en Hollywood; vende (no importa si es falsa). Es por esta razón que existen muchos sitios en internet que son medios de divulgación masiva de desinformación. Solo buscan obtener reacciones o conseguir un tráfico en su sitio y no les importa hacer viral información no verificada sobre algún suceso o grupo de personas, sin importar el daño que esto pueda llegar a causar.  

La necesidad de generar este tipo de contenido falso, radica en que se lucran con la publicidad que venden en su sitio. Es por esta razón que usan estrategias como las fake news para generar más interacciones y tráfico dentro del sitio. 

Además, si lo que se te quiere hacer creer es algo muy descabellado, para darle credibilidad es común usar alguna frase como “estudio científico” dentro del título, y como si de una autoridad incuestionable se tratara, conviertes cualquier titular sensacionalista en creíble para la mayoría de las personas. 

Mucha de la información que vemos en nuestra página de inicio proviene de propagadores de “información” que no se tomaron la molestia de siquiera comprobarla.

El inconveniente de todo esto no es que existan medios que generan contenido de desinformación, la raíz del problema recae en los usuarios que lo comparten. 

Para demostrar esto, hicieron un curioso y satírico “estudioen la universidad de Columbia, en el que aseguraban que el 70% de los usuarios de Facebook solo leían el título de la noticia antes de comentar. Este artículo del estudio” fue compartido casi 50mil veces en pocas horas. Lo interesante es que el “estudio” que compartieron miles de personas conducía a una página que solo tenía las palabras “Lorem ipsum” como contenido, es decir; estaba completamente vacío. 

Todo se trataba de un sarcástico y brillante experimento que usaron para demostrar un punto. Quedando de manifiesto que el en principio falso enunciado, después de los reveladores resultados terminaría siendo en parte cierto.  

El estudio verdadero detrás del singular experimento revelo datos de que el 59% de los enlaces que se comparten en las redes sociales lo hacen usuarios que no entraron a leer el artículo o noticia. De esta forma, mucha de la información que vemos en nuestra página de inicio proviene de propagadores de “información” que no se tomaron la molestia de siquiera comprobarla.  

Es gracias a esto, por qué un alto porcentaje del contenido que vemos en internet es falso y de dudosa procedencia, no porque abunde sino porque es el que más se comparte.

Clickbait 

Animación por: Splash Animation

Sabiendo ahora que un alto porcentaje de la información que consumimos proviene de fuentes no verificadas, es correcto mencionar qué es y cómo funciona la técnica del clickbait 

El clickbait hace referencia a títulos pretenciosos, escandalosos y llamativos que buscan captar la atención del usuario, o en pocas palabras: “exagerar la premisa de los acontecimientos”, con el fin de generar interacciones o coaccionar a que el usuario entre en un enlace. 

Exagerar un poco las cosas no parece grave, pero se convierte en un problema cuando datos demuestran que muchas personas comparten noticias e información sin revisarla, simplemente leyendo los títulos.  

El solo recibir información de una misma tendencia o corriente política, conduce a que la persona de a poco vaya radicalizando sus ideas.

Esto se traduce a que un gran número de personas que usan las redes sociales van forjando sus ideas, opiniones, o propagando mitos, teniendo como referencias solamente líneas de titulares sin fundamentos. Esto a largo plazo es peligroso, un ejemplo claro de esto son esos mitos para el cuidado de la salud o tratamientos de alguna enfermedad, que se propagan y no vienen de ninguna fuente verificada. Hacer caso de estas recetas puede traer consecuencias graves a la salud. 

Los sesgos algorítmicos  

Partamos del punto en que absolutamente nada de lo ves en la pantalla del móvil está ahí de forma aleatoria. Todos los elementos están colocados estratégicamente, eso incluye también a toda la información nueva que se te muestra.  

La forma en la que se ordena la información que ves en tus redes sociales sigue patrones que son alimentados por inteligencias artificiales de aprendizaje automático. Básicamente, ordenan y muestran la información según tus gustos, tendencias y comportamientos. Es de esta forma que se producen lo que se conocen como sesgos algorítmicos.

Estos sesgos son bastante efectivos para el marketing y publicidad, ya que te permiten segmentar lo que vendes a un público objetivo con una muy alta probabilidad de compra o interacción.  

El problema de esto es cuando navegas en un mar de desinformación y estas inteligencias artificiales te muestran más y más contenido desinformativo.  

Un ejemplo básico, es que, si ahora mismo me veo interesado en el tema del terraplanismo, busco información y sigo algunas páginas. Con esos datos de input (o entrada), me va a parecer más información sobre ese tema, de este modo, rápidamente se refuerzan ideas completamente equivocada sobre diversos temas o tópicos.  

Otro ejemplo fácil de entender es YouTube. Sí acostumbras a ver contenido en esta plataforma deberías haber notado que gracias al sesgo que se crea basado en tus gustos, nunca vas a ver en tu página de inicio recomendaciones a temas políticos que no compartas o música que no te guste.  

A la semana pasamos 17 horas usando redes sociales. 

Aunque esto último suene más positivo que negativo, vamos a darle una vuelta de tuerca y lo analizamos desde otra perspectiva: 

El solo recibir información de una misma tendencia o corriente política, conduce a que la persona de a poco vaya radicalizando sus ideas y estos algoritmos se encargan de que conecte con más personas con esas mismas. Esto te hace creerte parte de un gran grupo o comunidad con determinada forma de pensar, aun cuando sean una minoría.  

De esta forma se produce una intolerancia hacia ideas disidentes a las tuyas, haciendo que sea más fácil desestimar otros puntos de vista por el sentimiento de pertenencia a un grupo grande. 

Un claro ejemplo de esto lo tenemos al revisar la caja de comentarios de cualquier publicación con tintes políticos de algún medio de comunicación. No es casualidad que siempre esa sección se convierta en una especie ring de boxeo donde se pelean por ver quien tiene la razón.

El tiempo en redes 

Animación por: LALOUX Victor

Siendo las redes sociales el medio de difusión masiva por excelente, es normal que sea el blanco favorito de los generadores de desinformación. Ya que la propagación de información por estos medios es la más efectiva. 

Para este punto voy a utilizar a Facebook como referencia, que aunque algunas veces pareciera que esta red social está pasando de moda por la tendencia de los jóvenes a usar Instagram, los datos dicen lo contrario y a la fecha se sigue manteniendo rey dentro de todas las redes sociales.  

Según las estadísticas, en promedio un usuario pasa 58 minutos por día solo en Facebook y en total unas dos horas y media diarias entre todas las redes sociales. Si hacemos un par de números obtenemos el siguiente resultado: 

  • A la semana pasamos 17 horas usando redes sociales. 
  • 70 horas al mes. 
  • Durante todo un año en promedio unas 840 horas que, si a este número lo dividimos entre 24 horas que tiene un día, obtenemos como resultado: 35 días. 

Por increíble que parezca pasamos más de un mes al año solo consumiendo contenido en las redes. 

[Si quienes saber los errores que debes evitar hacer en tus redes sociales, sigues este enlace]

Si al igual que a mí, estos números te hicieron ruido. Con tanto tiempo de nuestras vidas invertido en solo consumir información lo menos que podemos hacer es asegurarnos que esta sea de una fuente confiable. También, darnos una alerta de la cantidad de tiempo que gastamos absortos frente a la pantalla y replantearnos si debemos reducir estas horas. 

Luego de hacer un repaso señalando como funciona la propagación del contenido desinformativo por internet, ahora paso a explicar algunas técnicas para surfear sin miedo por esas turbias aguas de desinformación a la que diariamente somos expuestos. 

 

El problema del contenido multimedia

Animación por: Andrés Leonardo Buzzo

Actualmente una de las formas más populares de transmitir una idea, opinión o pensamiento, es a través de un video o videoblog. Es una forma muy efectiva de hacer llegar un mensaje, ya que, a diferencia del lenguaje escrito, con este es más fácil expresar sentimientos y emociones al público. Es por esta razón que los generadores de contenidos más famosos del mundo son todos videobloggers. 

No existe ningún problema puntual con esta forma de divulgación de información, el inconveniente es que su popularidad cada vez desplaza más al habito de la lectura.  

A diferencia de mirar un video que es una actividad pasiva, el leer involucra poner en práctica distintas habilidades cognitivas, como lo es la concentración, la abstracción y el pensamiento crítico. De modo que con esta última práctica, la información que absorbemos es sometida a un proceso analítico que no sucede cuando la vemos a través de un video. 

Lo que quiero recalcar con esto, es que es importante no perder la costumbre de leer, ya que es un proceso que nos permite ser más objetivos sobre un tema, y tener una perspectiva diferente de la información, basada en nuestro pensamiento crítico y raciocinio. 

 

Educar tus redes sociales

Animación por: Jamenur Rahman Jaman

Habiendo explicado un poco que toda la información que ves en tus redes no es casualidad, lo más inteligente que puedes hacer es tomar el control y educar a tus redes sociales. Suena complejo, pero es más sencillo de lo que parece.  

“lo que ves a través de la pantalla de tu móvil no es la realidad, sino un reflejo construido de lo que tú quieres mirar”.  

En mi caso, cansado de ver tantos memes e información poco útil e interesante, estaba en la disyuntiva de si dejar de usar las redes sociales o mejorar el contenido que estas me mostraban. Por mi trabajo, la primera no podía ser una opción, así que me puse a la tarea de educarlas y adaptarla al contenido que quería ver 

Empecé a seguir nuevas páginas, dejar de seguir otras e interactuar lo menos posible con el contenido que no quería ver más. Al cabo de unos días mi perfil de inicio estaba bastante limpio y la información generada por publicidad cambio totalmente, mostrando tecnologías y curiosidades que me son bastante útiles 

Si al igual que yo, quieres tomar las riendas de la información que miras, empieza hoy mismo educando a tus redes sociales, siguiendo nuevas páginas o dejando de seguir algunas, e interactuando más o menos con los contenidos que quieras ver con mayor o menor frecuencia.  

Ten presente que cada like, follow, y hasta cada segundo que pasas mirando determinado tipo de contenido ya sean imágenes o videos cuenta. Así que cuida tus likes, ya que son determinantes para todo el contenido que se te mostrará a futuro. 

 

Consejos finales 

Actualmente el mercado más lucrativo del mundo y a su vez el bien más preciado es la información. Es la razón del porque su antagonista, la desinformación, no es un tema para tomárselo a la ligera. Al ir de la mano con la publicidad y demás intereses lucrativos en medio, no es algo que podemos evitar. Lo que si podemos hacer es volvernos más astutos para no ser vulnerables y poder advertirla. 

¿Cómo hacemos esto? 

  • Lo primero es cuestionar todo, nunca dar por hecho que algo que ves en internet es cierto hasta no estar seguro.  
  • No dejándote engañar por titulares sensacionalistas. 
  • Entiende que absolutamente nada de lo se te muestra es casual o fortuito. 
  • Tomarte el tiempo que sea necesario para leer un artículo y corroborar una información. 
  • Siempre revisar las fuentes o evidencia empírica que avalen ese contenido que ves. 
  • Solo cuando estemos seguros de que la información es legítima, proceder a compartirla con tus contactos o seguidores. 

De esta forma nos volvemos usuarios más responsables y rompemos la cadena cuando sospechamos que determinada información no es legítima.  

Ponerse en contra y aconsejar no usar las redes sociales para no ser víctima de noticias falsas, es tan absurdo como no querer montarte a un avión porque este se puede caer. Son medios útiles y casi vitales para comunicarnos en estos tiempos. 

No es un tema de uso si no de consciencia. Es nuestro deber convertirnos en sabuesos y tener olfato para reconocer cuando nos topamos con alguna noticia, consejo, reseña u opiniones no fundamentadas. 

Desarrollando esta astucia e identificando este tipo de contenidos, hace que nos volvemos personas más objetivas y más difíciles de engañar. 

Ten presente siempre: “lo que ves a través de la pantalla de tu móvil no es la realidad, sino un reflejo construido de lo que tú quieres mirar”.  

Escrito por: Rey Molina

Soy técnico en informática con más de 7 años de experiencia en el área. Trabaje como profesor de computación y de diseño gráfico por más de 2 años y desde chico siempre me apasiono el mundo de la tecnología y el diseño, razón por la cuál junto a mi colega fundamos INURSITES.

Categoría: Consejos

Fecha de publicación: 31 marzo, 2021

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